VIAJE AL CONOCIMIENTO

lunes, 28 de septiembre de 2026

Fe en el mañana

 

Le tienes tanta fe al mañana que ya le dejaste encargado lo más importante, y ni cuenta te das.


Son las diez y media de la noche, ya estás acostado y en el celular aparece el nombre de tu mamá. Lo dejas sonar. Andas cansado y te dices que mañana le marcas con calma, cuando tengas cabeza para platicar.


Lo más seguro es que mañana despiertes. Pero ninguno de los dos sabe cuántas llamadas de esas les quedan, y nadie te va a avisar cuál es la última vez que suena ese nombre.


Tú puedes dejarlo para mañana, pero tu mamá no tiene mañanas de sobra.


Séneca le escribió a Lucilio qué decirse antes de dormir, y cerró así:

"Si Dios nos añade el mañana, recibámoslo con alegría."

-Séneca, Cartas a Lucilio, XII, 9


Hoy, antes de poner la alarma, márcale a esa persona que dejaste sonar la última vez. Con dos minutos basta. Esta noche te duermes sin deberle nada al mañana.